Hasta 1977 las peticiones de asilo eran admitidas automáticamente y se concedía el Estatuto del Refugiado tras la petición correspondiente a la OPFRA (Office Français de Protection des Réfugiés et Apatrides ). En enero de 1979 el presidente de la República francesa Giscar d’Estaing hizo una declaración publica, afirmando que el estado español se había transformado en una democracia y que la mera existencia de refugiados era imposible. Tras esta declaración, la OPFRA retira el Estatuto de Refugiado a las personas que lo tenían, y decide no admitir las nuevas peticiones. Asimismo, el ministerio del interior ordena a las prefecturas y subprefecturas no admitir las peticiones de asilo.